El tenis de mesa en China

Si China ha sido tradicionalmente la mayor potencia mundial en este deporte no es tan sólo por el elevado número de su población. Existe una razón política detrás de la popularidad del tenis de mesa en este país.
Se cree que la llegada de este deporte a China fue como consecuencia de su introducción en Japón por parte de un estudiante universitario, que lo importó de Inglaterra en 1902. A mediados del siglo XX, con un régimen comunista en el poder, el ping pong se convirtió en deporte nacional de China por imposición política de sus líderes.
Todo había comenzado con un tal Ivor Montagu, británico criado en una familia de banqueros judíos, cuyas ideas eran afines al comunismo. Montagu fue un destacado jugador y posteriormente fundador de diversas asociaciones, y su pasión por el tenis de mesa lo llevó a creer que este deporte tendría gran aceptación en China, debido a que la gente podría practicar este deporte dentro de las mismas fábricas donde llevaban a cabo su jornada laboral.
No se equivocó. Los chinos recibieron al tenis de mesa con entusiasmo, lo que unido al apoyo del régimen comunista para su popularización dio lugar a que muy pronto los chinos se convirtieran en toda una potencia. El gobierno enviaba entrenadores a todos los rincones del país en busca de niños con especial coordinación óculo-manual para prepararlos como campeones, y esta política obtuvo sus frutos sin tardar demasiado.
El primero de los grandes nombres que resultaron de esta política fue el de Zhuang Zedong. Reconocido como el mejor jugador de todos los tiempos, Zedong obtuvo 3 títulos mundiales, en 1961, 1963 y 1965, aunque cayó en desgracia tras la muerte de Mao Tse Tung y terminó siendo encarcelado.
Deng Yaping es, a nivel femenino, el mejor exponente de la impresionante reserva china de jugadores. Está considerada como la mejor jugadora que ha dado China, manteniéndose en el número 1 del ranking mundial durante casi la totalidad de su carrera como jugadora profesional. En ese periodo consiguió cuatro medallas Olímpicas y 18 títulos mundiales.
Al margen de estos dos referentes, China ha producido infinidad de jugadores de altísimo nivel. Tanto es así que incluso desde hace unos años, son muchos los jugadores y jugadoras nacidos en China que han optado por adquirir otra nacionalidad para poder tomar parte en competiciones internacionales, debido a la brutal competencia existente en su propio país.